Santa Teresa y San Juan de la Cruz: Carmelitas descalzas

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A las puertas del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa, no podemos dejar de escribir sobre su significado y sobre su figura al mismo tiempo que recordar a San Juan de la Cruz.

Los dos fueron personas de su tiempo , que reformaron la orden de los Carmelitas y que dejaron huella con sus pensamientos, con sus escritos y sus poemas y nos acercaron al misticismo.

Acercarnos a sus orígenes y a su tiempo, recorrer sus caminos, visitar algunos de los monasterios donde vivieron, ver algunos de los monasterios que crearon, leer algunos de sus poemas , visitar la tumba de San Juan o rezar ante algunas de sus reliquias son solo algunas de las experiencias que os proponemos para vuestro viaje de peregrinación.

SANTA TERESA DE JESUS (1515-Avila- 1552 Alba de Tormes (Salamanca)

 Nacida en Ávila en 1515, de nombre Teresa de Ahumada, hija de nobles y nieta de judío converso dedicado al negocio textil.

sta teresa avila

Desde niña muestra su vocación religiosa y su carácter emprendedor al convencer a su hermano para ir a sufrir martirio en tierras de musulmanes. A la muerte de su madre, su padre le hace ingresar a los dieciocho años en el convento de las agustinas de Gracia, tomando los hábitos carmelitas en 1536. Una experiencia profunda le hará tomar un giro definitivo en su vida, al caer en coma durante cuatro días y ser desahuciada por los médicos. Amortajada, despierta delirando y pronosticando su futuro, curación que ella misma atribuirá a san José. A partir de entonces y durante los veinte años siguientes manifiesta repetidas veces estar en contacto con Dios y tener visiones, como la del infierno, que le empujan a observar estrictamente la ortodoxia de su regla.

En 1562 funda en Ávila su primer convento reformado, en el que pretende restablecer y restaurar la entonces relajada regla carmelitana de 1247, postulando la oración y la contemplación como pilares básicos de la fe. No sin oposición, llega a fundar 17 conventos reformados, labor en la que es apoyada por san Juan de la Cruz.

En 1582, desplazada a Alba de Tormes por requerimiento de la duquesa de Alba, fallece el 15 de octubre. Las crónicas devocionales le atribuyen virtudes de santidad, como el olor perfumado de su cadáver o la incorruptibilidad de su cuerpo, tras un año de enterramiento. En 1614 es beatificada por Paulo V, en 1622 canonizada por Gregorio XV y en 1970 es declarada doctora de la Iglesia.

Gran mística, se distingue por lo elevado de su pensamiento y por la belleza literaria de sus escritos, como “Camino de perfección” o “Las moradas”, entre otros.

SAN JUAN DE LA CRUZ Fontiveros, Ávila 1542 –Úbeda 1591 


Juan de Yepes, cursó sus estudios en la Compañía de Jesús en Medina del Campo. Aunque profesó sus votos en la Orden de los carmelitas. Acudió a la Universidad de Salamanca hasta 1567, fecha en la que fue ordenado sacerdote y celebró su primera misa en Medina del Campo. Es en esta fecha cuando entra en contacto con Santa Teresa de Jesús. Animado por ésta comenzó a interesarse por el movimiento reformador, además de editar sus obras.

Hacia 1568 fundó el primer convento de Carmelitas Descalzos. La frugalidad y la contemplación eran las principales pautas que regían la vida en estos monasterios. San Juan de la Cruz dedicó sus días a la reforma monástica y a una intensa actividad propagandística.

carmelitas delcanzas

Hacia 1577 fue encarcelado en Toledo. Mientras estuvo preso escribió el “Cántico espiritual” y otros versos. La continua práctica del ayuno y su débil constitución le provocaron serios problemas de salud. Al salir de prisión fue a un monasterio a reposar. Más tarde continuó fundando conventos en diversas ciudades para proseguir con su labor de la Reforma carmelita. “Cántico espiritual”, “Subida del Monte Carmelo”, “Noche oscura del alma” y la “Llama de amor viva” conforman el resto de su obra.

Sus últimos años discurrieron de forma tranquila y solitaria. En 1726 le canonizaron y dos siglos más tarde le nombraron doctor de la Iglesia.

San Juan de la Cruz trasmite sus experiencias espirituales a través de símbolos. Las liras inconexas y sus imágenes delirantes expresan sus estados místicos. Para restar dificultad a la comprensión de sus versos, añade comentarios en prosa. Por esta razón se le ha considerado uno de los principales teóricos del misticismo.

En sus poemas busca la reconciliación de los hombres con Dios. Para dar este paso aboga por el distanciamiento de las cosas banales. El misticismo de San Juan de la Cruz cuando alcanza su máxima espiritualidad recurre a imágenes de gran sensualidad hasta rozar el erotismo. Algunos autores han destacado la influencia ejerce sobre él la Biblia y Garcilaso de la Vega. La riqueza lingüística y la variedad de su léxico es otra de las peculiaridades que caracterizan sus escritos. En definitiva, su fervor religioso elevó el misticismo español a su máximo esplendor.

No duden en contactar con nosotros 

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